Por vosotros, los señores, los que en castillos moráis,
por vosotros, los burgueses, los que vivís en ciudad,
por vosotros, pueblo llano, hartos ya de trabajar,
por las mujeres y niños, que rondan por el ferial,
por estos y por los otros, por los de aquí y de allá,
vecinos y forasteros que vinisteis al lugar,
sin distinción, comienza aquí mi cantar.
Antón Chejov: "Cuentos"
Enemigos
En el desmadejamiento general, en la postura de la madre, en la indiferencia del rostro del médico, había algo cautivante que llegaba al corazón: la belleza sutil y huidiza del dolor humano, que aún tardará mucho tiempo en ser comprendida y descrita y que, por lo visto, sólo la música es capaz de expresar.
En general, por muy bella y profunda que sea una frase, afecta sólo a los indiferentes, pero no siempre satisface a los felices o desgraciados, porque la expresión más elevada de la felicidad o la desgracia es muy a menudo el silencio.
¡Déjeme en paz! Siga acaparando cosas como aristócrata que es, haga alarde de ideas humanitarias, toque el contrabajo y el trombón, engorde como un capón, pero no se atreva a mofarse de un hombre hecho y derecho. ¡Si no sabe usted respetarlo, al menos ahórrele sus intenciones!
En casa
A decir verdad, es probable que la ley de la convivencia social se ésta: cuanto más incomprensible es el mal tanto más cruel y sumaria es la manera de combatirlo.
Casa con desván
Cien verstas de estepa desierta, monótona y abrasada no causan tanta pesadumbre como un hombre que se sienta, habla y no sabe cuando irse.
- No es cosa de pesimismo u optimismo -dije yo irritado-, sino de que de cada cien personas noventa y nueva son tontas.
Las grosellas
Se suele decir que el hombre necesita sólo un par de metros de tierra, pero no es el hmbre, sin el cadáver, el que necesita sólo eso.
El hombre necesita, no dos metros de tierra, ni tampoco una finca, sino todo el globo terráqueo, la naturaleza entera, para poder manifestar en el espacio lo que es propio y peculiar de su libre espíritu.
El dinero, como el vodka, hace al hombre extravagante. Antes de morir pidió que le trajeran un plato con miel y, revueltos con ella, se comió su dinero y unos billetes de lotería para no tener que dejar nada a nadie.
Estaba dura y agria, pero, como dice Pushkin, "una mentira que exalta vale más para nosotros que todas las verdades juntas".
La señora del perrito
Frenéticas partidas de cartas, glotonería, embriaguez, conversaciones interminables sobre el mismo tema.
30/10/89
Sándor Márai: "El último encuentro"
-- Yo seré poeta -dijo él un día, levantando la vista y ladeando la cabeza.
Contemplaba el mar, su cabello rubio ondeaba en el viento cálido, tras las pestañas medio cerradas miraba la lejanía. La nodriza lo abrazó, atrayendo la cabeza hacia sus senos, y le respondió:
-- ¡Qué va! ¡Tú serás soldado!
-- ¿Como mi padre? -preguntó el niño, meneando la cabeza-. Mi padre también es poeta, ¿no lo sabías? Siempre está pensando en otra cosa.
- La realidad no es lo mismo que la verdad -respondió el general-. La realidad son sólo detalles.
La culpa ya existe antes, la culpa reside en la intención.
Sí, las palabras vuelven. Todo vuelve, las cosas y las palabras avanzan en círculo, a veces atraviesan el mundo entero, siempre en círculo, y luego se vuelven a encontrar, se tocan y cierran algo.
Uno no puede ser músico y pariente de Chopin sin consecuencias.
Margueritte Yourcenar. "Cuentos orientales"
... y aquél hombre refinado pudo gozar por fin a gusto del lujo supremo que consiste en prescindir de todo.
[El último amor del príncipe Gandhi]
Del mismo modo que no existe amor sin arrebato del corazón,, apenas existe auténtica voluptuosidad sin la fascinación de la belleza... El resto no es más que funcionamiento maquinal, como la sed o el hambre.
[El hombre que amó a las Nereidas]
Más yo envidio a Penegyotis. Ha salido del mundo de los hechos para entrar en el de las ilusiones, y a veces se me ocurre pensar que tal vez la ilusión sea la forma que adoptan a los ojos del vulgo las más secretas realidades.
[El hombre que amó a las Nereidas]
Daniel Mason. "El afinador de pianos"
Querido señor Drake:
El Estado Mayor me ha comunicado que ha recibido usted una solicitud de servicio de nuestra oficina en nombre de su Majestad, pero tengo entendido que todavía no se le ha notificado cuál es el carácter de su misión.
-- Cuéntele chismes de Londres, háblele de ganchillo o de lo que sea, pero de nada relacionado con este país.
-- Pero si yo no sé hacer ganchillo...
-- No se preocupe; ella sí.
"Siete según unos, y nueve según otros, fueron los soles creados, y el mundo se convirtió en un torbellino; no hubo nada sólido que resistiera". [El mito Shan de la creación, descrito por Leslie Milne en "Shans at home"]
Aunque no contenía nada que implicara espionaje, despertó nuestras sospechas, y la presencia de numerosas fórmulas químicas nos indujo a pensar en un código secreto, al igual que las partituras que el comandante médico recibía de nuestras oficinas.
Henning Mankell: "Los perros de Riga"
Por la mañana, poco después de las diez, llegó la nevada. El timonel del barco de pesca masculló muna maldición.
Todavía no sabía qué decirle.
Sin embargo, sentía una gran añoranza.
Este libro es una novela. y ello significa que no todo lo que se escribe ha ocurrido exactamente de la forma que se describe. No obstante, podría haber sucedido de la manera que se narra. La libertad del escritor radica en la posibilidad de proveer a unos grandes almacenes con un mostrador de consigna inexistente o crear de la nada un departamento de muebles si hace falta. Y a veces hace falta.
Asa Larsson: "Aurora boreal"
Cuando muere Víktor Strandgard, en realidad no es la primera vez que sucede.
Ildefonso Falcones. "La mano de Fátima"
El tañido de la campana que llamaba a misa mayor de las diez de la mañana quebró la gélida atmósfera que envolvía a aquel pequeño pueblo, situado en una de las muchas estribaciones de Sierra Nevada....
Vicente Blasco Ibáñez. "Sangre y arena"
Como en todos los días de corrida, Juan Gallardo almorzó temprano. Un pedazo de carne asada fue su único plato. Vino, ni probarlo; la botella permaneció intacta ante él. Había que conservarse sereno. Bebió dos tazas de café negro y espeso, encendió un cigarro enorme, quedando con los codos en la mesa y la mandíbula apoyada en las manos, mirando con los ojos soñolientos a los huéspedes que, poco a poco, ocupaban el comedor.
¡Pobre toro! ¡Pobre espada!... De pronto, el circo, rumoroso, lanzó un alarido saludando la continuación del espectáculo. El Nacional cerró los ojos y apretó los puños. Rugia la fiera: la verdadera, la única.
Morris West. "Manchado de sangre"
Dios ha hecho pocos hombres como Johnny Akimoto. Me he preguntado muchas veces si los habrá hecho a todos negros.
Derek Lambert. "Complot Yermakov"
Entre los viajeros que, el lunes primero de octubre de 1973, se encontraban a bordo del Expreso Transiberiano que salía de Moscú de la Estación del Este, a las 10:05 de la mañana, se contaban el hombre más poderoso de la Unión Soviética, y el que se proponía secuestrarlo.
Ashley Montagu. "El más peligroso mito del hombre. El sofisma de la raza"
A este respecto se ha dicho que de una mezcla no se puede sacar más de lo que en ella se ha metido inicialmente, lo que constituye una de esas fáciles generalizaciones que son admitidas con excesiva rapidez por los que carecen de sentido crítico. Cuando combinamos oxígeno con hidrógeno, obtenemos agua... Cuando combinamos cobre con estaño, obtenemos una aleación, el bronce, que es mucho más fuerte y posee cualidades superiores a las de los elementos simples que las componen. Esto es, indudablemente, sacar de una mezcla más de lo que se ha puesto en ella. Cuando dos variedades puras de plantas o animales se unen para producir vástagos, éstos muestran muy a menudo características y cualidades más deseables que los elementos de donde provienen. Es evidente que las variedades que el hombre presenta en sus distintas formas étnicas tienden a sugerir que en la mezcla de los elementos se ha producido algo más de lo que originalmente se puso en la asociación.
[Citado en "El año nuevo" de Pearl S. Buck]
[Citado en "El año nuevo" de Pearl S. Buck]
José Antonio Labordeta. "Memorias de un beduino en el Congreso de los Diputados"
Mi abuela Josefa nació y se crió en uno de los territorios más agrestes del territorio de los Monegros aragoneses, la Almolda, pueblo asentado sobre una loma y protegido de los vientos del norte. Desde sus calles se contemplan, hacia el sur, todos los barbechos, casi infinitos, esperando la lluvia, siempre la lluvia, y muriendo en unos pinares ralos y difusos; al fondo del paisaje, quizá, las últimas huellas de lo que fueron los Montes Negros.
Roberto Bolaño
Hace muchos años tuve un amigo que se llamaba Jim y desde entonces nunca he vuelto a ver a un norteamericano más triste.
A juicio de quienes lo trataron íntimamente dos virtudes tuvo Héctor Pereda por encima de todo: fue un cuidadoso y tierno padre de familia y un abogado intachable, de probada honradez, en un país y en una época en que la honradez no estaba, precisamente, de moda.
Roberto Bolaño. Jim
A juicio de quienes lo trataron íntimamente dos virtudes tuvo Héctor Pereda por encima de todo: fue un cuidadoso y tierno padre de familia y un abogado intachable, de probada honradez, en un país y en una época en que la honradez no estaba, precisamente, de moda.
Roberto Bolaño. El gaucho insufrible
Me llamo José, aunque la gente que me conoce me llama Pepe, y algunos, generalmente los que no me conocen bien o no tienen un trato familiar conmigo, me llaman Pepe el Tira.
Roberto Bolaño. El policía de las ratas
Cervantes
Busco en la muerte la vida,
salud en la enfermedad,
en la prisión libertad,
en lo cerrado salida
y en el traidor lealtad.
Pero mi suerte, de quien
jamás espero algún bien,
con el cielo ha estatuido,
que, pues lo imposible pido,
lo posible aún no me den.
Lope de Vega
Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso.
No hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso.
Huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;
Creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
eso es amor: quien lo probó, lo sabe.
Arthur Conan Doyle. "Historias de la Antigüedad"
No existe, seguramente, una situación, entre cuantas es capaz de idear la imaginación del hombre, a la que no se haya dado forma y representado en el teatro del mundo. [El gigante Maximino]
... ninguna de las satisfacciones que proporciona el poder se iguale con la del soplo de la brisa y el perfume del ganado en una mañana veraniega. [El gigante Maximino]
... y sus ojos empezaron a escocerles y sus sentidos sintieron mareos en presencia del esplendor y la magnificencia de la que era la mansión más gloriosa de las construídas por los hombres. [El regreso al hogar]
John Steinbeck. "Los hechos del rey Arturo y sus nobles caballeros"
Este Merlin era un hombre sabio y sutil con extraños y secretos poderes proféticos, capaz de esos trastornos de lo ordinario y lo evidente que reciben el nombre de magia.
En la lid entre la sabiduría y los sentimientos, la sabiduría nunca triunfa.
Como muchas mujeres crueles y malignas, Margan le Fay conocía las debilidades de los hombres y se mofaba de sus virtudes. Y también sabía que los actos más improbables pueden llevarse a cabo siempre que se los ejecute con firmeza y sin vacilación, pues los hombres, por mucho que sean testigos de lo contrario, creen que la sangre es más espesa que el agua, y que la belleza femenina está reñida con la maldad.
Aceptaban con satisfacción, orgullo y humildad el oficio de hombres en un mundo donde los hombres eran valiosos.
Mucho se contentaron al llegar a la cima de una colina y ver desde allí una planicie alfombrada de hierba y, en sus límites frondosos y distantes, una oscura torre de piedra almenada y fortificada, pues ese sitio, aunque estuviera erizado de peligros, debía albergar formas comprensibles.
Es posible que luche bien porque he luchado con frecuencia [Sir Marhalt]
Al final del camino hay una tumba. ¿Necesitamos precipitarnos hacia ella? No va a dejar de esperarnos.
No sabía diferenciar, no le enseñaron a robar solamente objetos valiosos, como los hombre y mujeres civilizados.
Y allí estaba, llena de conocimientos que no podía utilizar, hasta que, cuando se secó la savia de mi vanidad y se endulzó el veneno de mi furia, en una palabra, cuando pasaron muchos años, descubrí el modo de utilizar esos conocimientos.
¿Qué hombre, en este mundo de hombres, había de admitir que aprendió todo de una mujer?
Si acá llegas a estar cómodo, es porque algo se me pasó.
... quien quiere mandar debe aprender su oficio obedeciendo. Es un viejo refrán, ya lo sé, pero al igual que otros sólo se vuelve cierto cuando lo pones en práctica.
-- Pueden aprender. Sé que es tan paralizante poner la guerra en manos de un soldado como dejar la religión en poder del clero. Pero algún día, un caudillo más interesado en el triunfo que en la ceremonia conducirá a estos hombres... y entonces... se acabaron los caballeros.
Ella había previsto esta respuesta y decidió proceder con cautela, pues sabía que hay hombres que solo pueden caer en trampas diseñadas por ellos mismos.
-- No estoy solo -- dijo Arturo --. Estoy rodeado de perplejidades.
Una cara, un cuerpo, crecen y sufren con su dueño. Tienen las cicatrices y los estragos del dolor y la derrota, pero también el brillo del coraje y del amor. Y, al menos para mí, la belleza es una prolongación de esas cualidades.
Los insustanciales espejismos y los inquietos fuegos fatuos que irradiaban su enigmática luz desde los juncos, eran menos terribles que los forasteros de su propia especie, pues en esta tierra miserable la única propiedad que conocían los seres humanos eran otros seres humanos.
-- Una piedra de granito capaz de quebrar un martillo por su dureza puede ser desgastada por la erosión de minúsculos granos de arena. Un corazón capaz de afrontar los golpes más adversos del destino puede ser erosionado por los pinchazos de los números, el acecho de los días, las sordas fruiciones de la pequeñez, de la importante pequeñez.
Es una mala señal, un indicio de insatisfacción, que la gente se dedique tanto a predecir la fortuna y cosas semejantes.
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